Seguramente hemos escuchado y leído mucho sobre el poder de tus palabras, y de lo importante que es verbalizar tus pensamientos. Se dice que las palabras pueden construir o destruir, sumar y quitar, por lo que debemos ser conscientes de los mensajes que enviamos y cómo los utilizamos. 

 

Las palabras son una mirada hacia adentro, ya que reflejan tus pensamientos; y hacia afuera, debido a que muestran las que podrán ser tus futuras acciones.

 

Las palabras que utilizas marcan y delimitan tu marca personal, ya que crean una imagen en la mente de los demás sobre nuestra persona.

 

Si utilizamos un vocabulario amplio o escueto, si utilizamos palabras positivas o negativas, si reconocemos el trabajo de los demás, todo esto habla de nuestra marca personal, para bien o para mal.

 

Toma conciencia de ello.

 

Ahora bien, además de las palabras, el tono con el que las dices también proyecta algo. La tonalidad en tu voz puede acompañar tus palabras o bien delatarlas, puede darte credibilidad o quitártela por completo.

 

No es lo mismo decir me equivoqué o lo siento con un tono suave y tranquilo, a decirlo molesta y gritando.

 

Claro que esto requiere de un nivel más avanzado de control y conocimiento sobre nuestra persona, pero es tu tarea analizarte y poder predecir y producir comportamientos y palabras que aporten a tu marca personal.

 

Tú tienes el poder de gestionar y elegir las palabras que tu marca proyecta. Empieza hoy a trabajar en ello.

Finalmente te regalo tres ideas para crecer tu marca personal con ayuda de las palabras:

1. Aporta en vez de criticar

2. Habla sobre las cosas buenas sobre los demás, y evita hablar o criticar sus fallos.

3. Si no estás con expertos en el tema, evita utilizar tecnicismos y palabras exclusivas de la materia, para lograr un lenguaje incluyente.

Cada palabra que pronuncies o escribas a partir de hoy: ¡Vale oro, valóralas!

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