Entrevista con Susana Rodas

 

Susana, madre de familia, solía trabajar como analista de riesgos hace algunos años.

 

La maternidad, y la necesidad de cuidar y ver crecer a sus pequeños, la llevó a tomar la decisión de dejar el trabajo y dedicarse a su familia.

 

Al pasar los años, y el crecer de sus pequeños, la oportunidad de regresar al trabajo fue latente. Por lo que debía decidir entre volver a lo de antes, o bien, seguir un sueño de antes, los hilos, y con ello emprender su propio negocio.

 

Para tomar esta decisión, Susana eligió ir “a lo seguro” y no invertir todo su dinero en un negocio que podría o no funcionar. Plantó los pies en la tierra y buscó apoyo en su país para analizar qué tan factible era abrir un negocio como el que ella quería.

 

Hizo un estudio de viabilidad.

 

Además, Susana eligió ir aún mas allá, e introducirse por si misma al mundo de los hilos y los artesanos. Asistió a mercadillos, se relacionó con artesanos y se dedicó por un año a vivir y entender el mundo de las artesanías y los productos hechos a mano.

 

Esto, la ayudo a entender cómo vive, piensa y trabaja una persona que se dedica a trabajar con las manos y producir objetos desde su propia perspectiva de vida.

 

Una vez concluido el estudio, el resultado dio positivo. Económicamente era factible crear una tienda taller del tipo que Susana soñaba. Pero además, ella ya había vivido en carne propia el mundo de los artesanos, por lo que tomar la decisión de abrir o no su taller fue mucho más sencilla.

 

Hoy en día La Casa de Árbol lleva ya 5 años funcionando, impartiendo talleres para cualquiera que desee aprender, y compartiendo con la gente madejas de hilos y productos que cuentan la historia de quien los elaboró. Ha creado una comunidad que apoya y empuja a quienes estén dentro de ella, una comunidad que escucha y que calma, una comunidad que comparte y favorece el crecimiento de cada uno de sus integrantes.

 

El emprendimiento de Susana le pertenece a ella misma y no al azar.

 

Fue capaz de pensar con cabeza fría y no aventarse de ojos cerrados.

 

Hoy su negocio le brinda no sólo un beneficio económico, también le da tiempo, para estar con los suyos, para seguir con sus hijos y para vivir el nacimiento de sus sobrinos. Le da amigas, porque cada día llega una nueva historia a la tienda, un nuevo alumno con ganas de aprender y compartir. Le da la oportunidad de emplear a otros, y darles el espacio para comunicar su conocimiento a las personas.

 

Ser su propia jefa es de las mejores oportunidades que le ha dado la vida, oportunidades que le ayudan a crecer profesionalmente, pero también como persona.

Los tres consejos que Susana te puede compartir hoy, si estás planeando dar el siguiente paso y pasar de empleado a emprendedor son:

 

1. Elige algo que realmente te guste y te apasione por negocio, ya que, si simplemente te fijas en el beneficio económico, es muy probable que termines frustrado y abandones el proyecto.

 

2. No te dejes llevar por el impulso, planea y organiza tu emprendimiento. Múltiples instituciones, públicas y privadas, brindan herramientas a emprendedores para formar un negocio y analizar la viabilidad del mismo. Conócelas, acércate a ellas y toma la que mejor te funcione.

 

3.Emprende en comunidad, es más fácil cuando tienes un equipo que te respalde, que cuando lo haces solo. Una comunidad te escucha, te aconseja, te guía y te impulsa cuando lo necesitas. Acércate a una comunidad que te apoye.

Si quieres ver la entrevista completa, haz click en este link, y visita el canal de youtube de Crece tu Marca Personal.

 

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