Justine Standaert es el nombre de una mujer belga que gran tiempo de su vida lo dedicó a crear piezas de joyería y venderlas en tiendas a consignación, a sus amigas, en ferias y en todo lugar que se le pusiera en frente.

Fueron tiempos difíciles, menciona.

 

Cansada de esperar por el pago de sus piezas -trabajar a consignación puede ser un largo camino, esperar a que tus piezas se vendan y después, esperar a que el dueño de la tienda se disponga a pagarte- decidió buscar otras alternativas para dar un giro a su situación.

 

Y en internet encontró la solución. Etsy fue la plataforma que le ayudó a llevar sus creaciones por todo el mundo, pero sobre todo, a manejar sus ingresos y recibir los pagos por adelantado.

 

Cuando Justine inició en Esty, no existía tanta información sobre el manejo de la plataforma, así que tuvo que aprender por su cuenta, haciendo clicks y equivocándose. Con el paso del tiempo, empezaron a surgir foros de usuarios de Etsy en los que se compartían tips y estrategias para mejorar sus tiendas virtuales. Este fue el entorno perfecto para conectar con otras personas, para aprender y convertirse en vendedora experta.

 

Formó en la ciudad de Oaxaca una agrupación de vendedores de Etsy, en la que se compartían estrategias de marketing para vender más y llegar más rápido a otras ciudades y países. La cual fue creciendo poco a poco hasta evolucionar unos cientos de personas, los cuales no sólo la seguían de forma presencial, sino también en línea y por correo electrónico.

 

Al ser tantas las preguntas que llegaba a recibir todos los días, decide montar una plataforma en línea en la cual, a través de videos, daría solución a preguntas frecuentes. Crea una comunidad en Facebook en que promueve el apoyo al trabajo de otros y en la que sigue compartiendo contenido a sus seguidores.

 

Esta comunidad posee al día de hoy más de 15 mil seguidores de habla hispana.

 

Con el paso del tiempo las preguntas no cesaron, y Justine se dio cuenta de una necesidad muy grande dentro de sus seguidores, la cual ella estaba dispuesta a ayudar con su experiencia. Es de ésta forma que surge “La academia virtual”.

 

Un curso diseñado para crear negocios virtuales de éxito, el cual abre sus puertas dos veces al año. Se trata de un seminario en línea de 8 semanas, que asegura llevar a los alumnos de un punto “a” hasta un “z” con su emprendimiento. Actualmente, éste curso ha sido tomado por más de 200 emprendedores, y le ha facturado a Justine miles de dólares.

 

Compartir tu conocimiento en línea no es algo nuevo, sin embargo, cobrar por lo que sabes hacer sí. Páginas de internet y blogs ya no son creados sólo por hobbie, y se han convertido en una herramienta más para hablar desde tu experiencia hacia un mercado que desea ser instruido.

 

Internet es una ventana más de tu trabajo, aquí puedes mostrar -literalmente, a todo el mundo- qué es lo que haces, cómo lo haces y los resultados que éste te ha traído a tu vida.

 

Si bien en Estados Unidos, el mercado de los cursos en línea lleva ya más de 10 años funcionando, en México es un espacio “virgen”, en el que muy pocos, como Justine, están incursionando. Sin embargo, el mercado hispanohablante busca éste tipo de información híper-segmentada, desea invertir su tiempo en cosas que le den un beneficio emocional, económico o bien profesional.

 

La educación en línea es un negocio de millones de dólares. Según DOCEBO, en 2016 se esperaban ganancias de 2.29 billones de dólares solamente en Latinoamérica dentro de la industria de los cursos en línea.

 

Los tutoriales, han dado un giro de 360 grados. Las personas desean perfeccionar sus habilidades o bien, aprender nuevas, a su propio ritmo y desde casa. Por lo que buscan a “expertos” que les ayuden a ser instruidos sin importar el costo que esto implique.

 

El material que dichos instructores en línea ofrecen va desde blog post, videos, webinars, y material descargable. Y los precios pueden ir desde los 10 dólares hasta cursos de más de 3 mil dólares.

 

Manejan temas de salud, bienestar emocional, ventas, marketing, manejo del dinero, idiomas, viajes, creación de sitios en línea, jardinería, crianza de los hijos, manejo de duelo, en fin, cualquier tema que se te venga a la mente.

 

Vivir de enseñar a otros lo que sabes, es posible gracias a internet. Y tú podrías ayudar a cientos de personas con el conocimiento que posees ahora.

 

Enseñar en el siglo 21 te puede generar más ingresos de los que imaginas, e incluso, de los que tu empleo te podría generar. Como prueba, según la e-learning industry, los cursos en línea a nivel mundial llegaron a los 107 billones de dólares en 2015.

 

Así que ya lo sabes, tú también podrías incursionar en esta nueva industria, ayudar a otros y mejorar tus ingresos como profesional.

 

Finalmente te dejo 3 consejos para que empieces a mostrar tu trabajo al mundo y puedas empezar a generar ingresos por instruir a otros:

  1. Comparte contenido de valor con tu audiencia, entrégales consejos e información de forma gratuita, esto puede ser en forma de artículos, videos, webinars y publicaciones.
  2. Comparte tu trabajo y a ti como profesional, a las personas prefieren hacer negocios con personas que conocen y confían.
  3. Conecta con las personas, interactúa con tus seguidores, con otros influencers y lleva tu trabajo cada vez más lejos.

 

En este nuevo año tu futuro como experto y profesional, podría estar a un solo click.

 

Si quieres ver la entrevista completa, haz click en este link, y visita el canal de youtube de Crece tu Marca Personal.

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