Como te he mencionado anteriormente, solamente 1 persona de cada diez se dice contenta y apasionada por su trabajo del día a día. Si, leíste bien ¡una!

 

Y esta situación se ve reflejada en los niveles de felicidad y productividad de cada uno, incluso en el bolsillo.

 

Pero ¿qué es lo que pasa con estas personas que sí aman su trabajo?

 

 

¿Cómo es su rutina diferente a la de los demás?

 

Si quieres saber cómo ven su propia situación las personas que disfrutan lo que hacen día a día, sigue leyendo.

 

1. Ven la vida como si hubiera potencial en ella. Son capaces de ver oportunidades de crecimiento y aprendizaje en sus propios errores, no se detienen ni se lamentan por haberse equivocado.

 

2. Sienten que pueden hacer la diferencia. No se detienen a contemplar lo que el otro está haciendo para decidir si actúan o no, saben de antemano que su aportación valdrá la pena en algún momento, por lo que siempre tratan de sumar.

 

3. Tienen salud y vitalidad. Casi no enferman durante el año, están fluyendo en su trabajo de cada día, que no tienen tiempo ni necesidad de pensar en enfermedades. No sienten pesadez al final del día, lo que les da tiempo para convivir con amigos, familia y pareja.

 

4. Son capaces de crear el trabajo de sus sueños. Sin necesidad de renunciar a su empleo o huir a otro país, simplemente transforman su empleo “convencional” por uno que realmente pueden disfrutar.

 

5. Han diseñado su futuro. Tienen claro a dónde quieren conducir su vida, por lo que su vida diaria tiene un propósito, es una oportunidad para lograr algo significativo, para hacer la diferencia.

 

Y tú ¿en qué lado de la estadística te encuentras?

 

 

¿Eres de los que disfrutan su empleo o de los que se sienten frustrados y estresados en él?

 

Te invito a que analices tu situación, si eres de ese 10 porciento ¡felicidades!

 

Pero si eres del resto de personas que siente ansiedad y malestar en su empleo actual, piensa por qué es así, qué cosa es o son, las que no te gustan de tu empleo actual y trata de cambiarlo.

 

Analiza si es tu empleo, tus compañeros, tu jefe o tú mismo.

 

Muévete de ahí, actúa y se del otro porcentaje que vive su día a día de acuerdo a los 5 secretos que te mencioné anteriormente.

 

Y finalmente recuerda, tu empleo no tiene por que ser una condena.

 

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