Una vez que hayas elaborado un currículo que exprese realmente quien eres como profesional y que te diferencie de tu competencia, estás listo para dar el siguiente paso.

 

Recuerda que debes elaborar un currículo enfocado también a la empresa en la que te quieres presentar y que atienda a las necesidades que ésta tiene. Esto incrementará tus posibilidades de obtener el trabajo que deseas.

 

Durante la entrevista, además de revisar tus papeles el reclutador te hará preguntas clave para conocer el perfil con el que cuentas como profesional. Y en base a tus respuestas, el reclutador irá creándose una imagen de ti.

 

Al estar en contacto con tu reclutador, sé amable y honesto, saluda, relájate.

 

Recuerda que tu cuerpo debe proyectar la misma seguridad que tu voz y tus palabras.

 

Apaga tu teléfono celular, es bastante incómodo, para ambas partes, ser interrumpidos por un mensaje de redes sociales o bien una llamada.

 

Escucha con atención las preguntas, y no las interrumpas para dar una respuesta, espera a que el reclutador termine de hablar.

 

Evita pensar demasiado tus respuestas, ya que si tardas más de 5 segundos en contestar puede ser considerado como una mentira.

 

Comparte las experiencias positivas en tus antiguos puestos de trabajo, y evita a toda costa hablar mal de las otras empresas o personas.

En general, no hables mal de las personas en una entrevista, incluso aunque realmente se hayan equivocado en algo, no las descalifiques ante tu entrevistador.

 

Trata de utilizar los mismos verbos que utilizaste en tu currículo, esto dará congruencia a tus palabras y a tus habilidades.

 

Evita usar lenguaje técnico, a menos que tu reclutador haga uso del mismo.

 

Cuando te lo pidan, habla de los puntos fuertes de tu Marca Personal y de cómo éstos pueden servir y ayudar en éste nuevo puesto de trabajo.

 

 

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