Sigue tu pasión y marca la diferencia.

 

Hoy por hoy, gran parte de los profesionistas en América Latina, han tenido que optar por trabajar en las oportunidades laborables disponibles en el mercado, incluso aunque éstas no se apegan a sus habilidades, conocimientos, sueldo deseado e incluso a su profesión.

 

Vemos a muchos licenciados manejando un taxi, y a diseñadores contestando el teléfono en una oficina.

 

Esta situación afecta tanto a las empresas, como al profesionista, ya que la productividad baja, el estrés aumenta, e incluso la felicidad de los empleados se ve mermada.

 

Es tanta la competencia a la nos enfrentamos, que nos lleva al caos y el estrés total.

 

Es por esto que esconderte tras la etiqueta de soy Juan Pérez y soy comunicólogo, no es sano ni efectivo. Debes mostrar lo que te hace diferente, dar a conocer tus valores como profesional. Debes esforzarte aún más. Debes crear una Marca Personal que te represente y te haga destacar del resto.

 

No te detengas.

 

No aceptes trabajos mal pagados, no aceptes empleos que no te apasionan, que no disfrutas. Esto puede llegar a traer graves consecuencias para tu salud, tu desempeño, tu economía, tu profesión e incluso tu felicidad.

 

La frustración puede aparecer, pero tú eres más fuerte. Aléjate de las creencias pobres y tóxicas como “ya no hay trabajo”, por que si lo hay, únicamente debes enviar el mensaje correcto para encontrarlo.

 

Se necesitan mejores especialistas, personas más humanas, personas felices que disfruten despertar todos los días por ir al trabajo. Personas que marquen la diferencia.

 

Ya por último, me gustaría compartir un consejo que alguien me dio una vez y cambió por completo mi perspectiva: si no consigues el empleo de tus sueños, créalo tú mismo.

 

Si te ha gustado, comparte este artículo con más personas y crece tu marca personal.